
Ya no sé ni dónde me encuentro ni lo que hago ni lo que soy. Sé lo que debo hacer y sé lo que quiero hacer, pero como son cosas contrarias no tengo ni idea de qué voy a hacer, ni siquiera de lo que he hecho. No estoy segura de nada.
Me tengo que alejar de la gente porque soy un deshecho humano, no merezco la pena, tengo una vida desastre y no hago bien a nadie, o a casi nadie. Al menos a las personas a las que quiero de una manera más especial no les hago ningún bien.
No merezco la pena, no merezco la pena no merezco la pena... Lo repetería hasta el infinito. Si me tengo que alejar de la gente, no puedo portarme bien, me rallo, y soy pesada, cómo voy a merecer a la gente? Y cómo que la gente me merezca a mí? Porque nadie merece una mierda como yo, que parezco una cagada estampada en cualquier sitio, estropeando cualquier cosa. Estoy HARTA, sí, de mí misma. De mis errores, de mis ralladas, de siempre pensar. Soy como el protagonista de Esmorga, teño o pensamento que non me deixa durmir e cando me entra é insoportable e é moi difícil que se vaia e me deixe en paz.
Sí, tengo que irme de la vida de algunas personas, señores. El telón se cerrará y la película terminará. Los planes de futuro quedan... inconclusos, inseguros y descolgados. Serían posibles recuerdos que dan sonrisas, pero esta vez no sé qué pasará.